Este experimento tan precioso y misterioso consiste en construir esta catrina de papel de forma que, al ponerla sobre unas velas encendidas, se ponga a girar instantáneamente como por arte de magia sin darle ningún tipo de impulso. Sí, sí, como lo lees.
Este fenómeno ocurre gracias a las corrientes de convección. Al encender las velas, el aire caliente sube, ya que el aire caliente es menos denso que el aire frío. A medida que el aire caliente sube y empuja hacia arriba el papel, genera un movimiento que hace que la falda comience a girar. El diseño con cortes en el papel ayuda a que el aire se canalice de una forma que impulse el giro de manera continua. Y así parece que nuestra preciosa catrina se pone a bailar a la luz de las velas.